Acordarse de recordar marta campillo No olvidemos El dolor vivido Que va forjando la lucidez y la resistencia para sobrevivir Que la herida que abrió el sufrimiento sea la guía para cicatrizar y dejar ir Ver más allá de la tristeza que ciega a través de las enseñanzas del amor Que sea la compasión el nicho Donde el corazón encuentra paz y florece Acordarse de recordar que en lo vivido esta lo que valoramos y nos inspira a ser lo que queremos ser |
domingo, 11 de octubre de 2020
CONSERVAR LA ESPERANZA Marta Campillo
Cuando los nubarrones oscurecen el horizonte de la vida, como
están siendo en estos momentos de encierro y amenaza de la salud; todo eso nos
invita a la desesperanza, al cansancio, o a la desesperación, ya no se diga el
dolor por la ausencia de familiares queridos o de amigos. La gran pregunta
es ¿Cómo vamos a ir más allá del peso del dolor? Cada quien tiene una historia
de haber sobrevivido a otras situaciones difíciles. Nadie vive algún trauma de
manera pasiva, sin responder, sin dar muestras de resistencia. Así, casi
sin saberlo, ya tenemos en nuestra experiencia, la sabiduría de conectarnos con
la vida y la esperanza. Tal vez, está en algún recuerdo amoroso, compartiendo
la vida con la persona ausente. Tal vez, está en el apoyo que recibimos y la felicidad
que creo su presencia en nuestra vida. Tal vez, aprendimos a vernos a través de
sus ojos y lo que hemos aprendido con su apoyo a ser lo que somos. Toda
la huella de la riqueza que su presencia nos dio y se queda en nuestro corazón,
abrirá el camino de llevarlo en el corazón. Todos tenemos
muchas maneras de recrear lo que somos, de encontrar en la riqueza de la
experiencia vivida aquello a lo que le hemos dado valor, por ejemplo, el amor a
la familia y a la amistad, o el sentido de justicia, o el valorar la salud o al
respeto a los demás y la igualdad, éstos se convierten en una plataforma, en un
territorio desde el cual nos podemos apoyar, para encontrar maneras de
reconectarnos con la vida y encontrar maneras de sobrevivir. El reconocer lo que
valoramos, nos permite orientar nuestra existencia, nuestras decisiones, acerca
de las maneras que elegimos para hacer honor a su memoria y su vida, tener
presente la huella de amor de las personas ausentes. Desde el amor
por la vida, que se manifiesta tanto en las pequeñas acciones, como en la
manera como enfrentamos el sufrimiento, o los sacrificios que hacemos por el
bienestar de los otros, somos una expresión de aquello a lo que le damos valor,
esa riqueza contenida en nuestra experiencia de vida, es lo que somos es lo que
nos va a permitir sobrevivir y recrear el amor por vivir.
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domingo, 30 de agosto de 2020
Sabiduría para
sobrevivir
Marta Campillo
Cuando estamos enfrentando una
enfermedad, con síntomas fuertes e incapacitantes, enfrentamos la
enfermedad de muchas maneras y niveles. Por un lado, nuestro cuerpo tiene
que activar todas las defensas que le permitan disminuir el daño, eliminar
los patógenos ir a un lugar donde la recuperación es posible. Muchas veces
es necesario ayuda médica, que nos permita recuperarnos.
Otro nivel muy importante es la manera como
vemos y manejamos la enfermedad. Ahí, es donde toda la experiencia de vida que está
en nosotros, desde que nos dio el primer catarro y lo sufrimos y lo
sobrevivimos. Desde ahí, se van desarrollando las habilidades necesarias para
responder a la enfermedad, soportarla y superarla.
Nuestra
historia está llena de experiencias de soportar el dolor, de tener paciencia,
de encontrar maneras para manejar las molestias y lograr aliviarnos. Lo
que hacemos para que la enfermedad no nos agobie, aunque sea difícil sentirse
mal, es hacer todo eso que nos calma y que nos permite no perder la esperanza.
Muchas veces nos
aliviamos sin saber claramente todo lo que hicimos, y como logramos no
enfocarnos tanto en las molestias que las hicieran más insoportables. O la
manera en la que tratamos de distraernos o incluso de dormir para manejar el malestar.
Al mismo tiempo que los
síntomas físicos, hay muchos efectos emocionales negativos, entre ellos el
miedo, la angustia o la depresión o el enojo. El reto es encontrar maneras de
no dejarnos llevar por la negatividad, por la desesperanza o la desesperación. Todos
hemos aprendido como calmarnos, desde el dejar de llorar ante una caída, o
esperar a que la medicina haga efecto y aguantar el dolor, o
entender que hay muchas cosas que hay que vivir en carne propia y nadie puede
hacer desaparecer el malestar o la enfermedad. Así, todas esas vivencias nos
preparan, nos enseñan, hacen que tengamos guardada como una alcancía de
habilidades y conocimientos para poder usarlos en los momentos de difíciles de
enfermedad.
Además, todo eso que amamos,
lo que valoramos nos motiva y nos inspira para no darnos por vencidos. Por
ejemplo, pensar en las personas que amamos, nos da fuerza y entereza para
luchar, para no darnos por vencidos. Así, hay que tener presente y recordar lo
que es preciado para nosotros. Cabe el preguntarnos, ¿Cómo logré no
desesperarme, cuando me sentí mal? ¿Qué estoy haciendo para que la enfermedad
no me de miedo? ¿Qué hago para tener clama cuando me enojo? ¿Cómo me ayuda ahora
que estoy sufriendo pensar en lo que valoro? ¿Qué hago que me ayuda a seguir trabajando
y no darme por vencido? Podemos retomar todas las historias y los recuerdos que
nos permitan seguir adelante, que ayudar a que podamos ir más allá de la
enfermedad, observando y recordando lo que nos ha servido, aunque nunca ante lo
hayamos pensado y reconocido, y al hacernos las preguntas tal vez se haga
evidente que sabemos más de como enfrentar y sobrevivir a la enfermedad, de lo
que creíamos que podríamos.
El sobrevivir
está contenido en el arte de tener presente lo que valoramos y lo que somos capaces
de hacer para estar mejor, de revivir las experiencias de que hemos tenido de
sanar. Con cada puesta en práctica de una habilidad, por más simple que
parezca, como hacer algo que disfrutamos o algo que ya hacemos muy bien y nos
deleitamos realizándola; con cada vez que el amor a la vida nos ayuda a perseverar;
con cada vez que vemos a las personas queridas apoyándonos en la recuperación;
con cada vez que vivir con la enfermedad es más fácil, estaremos siendo la
persona que queremos ser y estaremos descubriendo todo aquello que está
contenido en nuestra sabiduría de vivir ante la enfermedad.
lunes, 20 de julio de 2020
POESÍA CREADA EN EL TALLER DEL ÁRBOL DE LA REMEMBRESÍA
INTERFACI, BRAZIL 2020
INTERFACI, BRAZIL 2020
VUELA VUELA, VUELA
Rosângela Russo
VUELA SOBRE LA TIERRA QUE NACISTE
CONTANDO TUS HISTORIAS
DESPERTANDO ADMIRACIÓN Y CURIOSIDAD PARA TODOS QUE TE ESCUCHARON
VUELA VUELA, VUELA
AHORA PARA TIERRAS MÁS DISTANTES
PERO TUS ENSEÑANZAS AMOROSAS PERMANECEM
FUE CUIDANDO QUE NOS ENSEÑASTE A CUIDAR
Y POR NOSOTROS FUISTE CUIDADA
FUE AMANDO QUE NOS ENSEÑASTE A AMAR,
Y POR NOSOTROS FUISTE AMADA
VUELA ABUELA, VUELA
Y PERMANECE ENTRE NOSOTROS
EN NUESTRAS RAICES
EN LA PRODUCCIÓN DE NUESTROS FRUTOS
DESPERTANDO EMPATIA
Y UNIÉNDONOS EN TU DIALOGO
REMEMBRESÍA
RECORDAR ES VIVIR
ES REVIVIR UNA HISTORIA DE VIDA
MEMORIAS QUE SIEMPRE QUEDARAN GUARDADAS EN NUESTROS CORAZONES
EDUCACIÓN, RESPETO, DIGNIDAD ENTRE OTRAS COSAS BUENAS, PUES TUVIMOS CON
QUIEN APRENDER
MUCHAS Y SIGNIFICATIVAS NARRATIVAS COMPARTIDAS
BUENOS RECUERDOS
RICA ESA FORMA DE NOS CONECTARNOS CON QUIEN YA HA PARTIDO
AMOR INCONDICIONAL
NO SE PUEDE MENSURAR EL TAMAÑO DE LA GRANDEZA DE ESTE MOMENTO
CON EL ARBOL DE LA VIDA AHORA DIBUJADA COM NUESTRAS RAICES, SEMILLAS Y
SENTIMIENTOS
LA RELACION FAMILIAR CON EL SER PERDIDO PARA MÁS ALLÁ DE LA MUERTE SE
MANTIENE REALMENTE VIVA
Poesia para a avó
Alice em homenagem a conversa que
tivemos com sua neta
Adriana Santos.
Voa vó, voa
Voa sobre a terra que nasceste
Contando suas histórias
Despertando admiração e curiosidade
para todos que a ouviram.
Voa vó, voa
Agora para terras mais distantes
Porém seus ensinamentos amorosos
permanecem!
Foi cuidando que nos ensinou a cuidar
e por nós foi cuidada,
Foi amando que nos ensinou a amar, e
por nós foi amada.
Voa vó, voa
E permaneça entre nós
Em nossas raízes,
Na produção dos nossos frutos.
Despertando empatia
E nos unindo em seu diálogo.
Um grande abraço
Rosângela Russo
domingo, 5 de julio de 2020
El canto de vivir
Marta Campillo
Cuando lo aciago de vivir me pone de rodillas
La voz que ha cantado en mi interior
Marta Campillo
Cuando lo aciago de vivir me pone de rodillas
La voz que ha cantado en mi interior
la tonada de ser
me levanta
Cuando se cierran los caminos
me levanta
Cuando se cierran los caminos
y la oscuridad invade el alma
Los rayos del amanecer iluminan
Aquello que nos hace renacer
Cuando el aislamiento hasta el aliento quita
La risa vivida de haber podido jugar
Los rayos del amanecer iluminan
Aquello que nos hace renacer
Cuando el aislamiento hasta el aliento quita
La risa vivida de haber podido jugar
Abre de aquella creación
Esa magia en la imaginación
Cuando el sentido de lo valioso
Cuando el sentido de lo valioso
se ve desfigurado
El motivo para ser
El motivo para ser
aparece en lo más sencillo del hacer
Reconociendo que se puede
Reconociendo que se puede
Dejar ir el dolor y trascender
Con cada paso que nos aleje
Con cada paso que nos aleje
y nos regrese a la sutil oportunidad de
existir
viernes, 1 de mayo de 2020
Sabiduría
sobre el pánico, la preocupación y el aislamiento: historias de usuarios/as de
servicios de salud mental, sobrevivientes y ex pacientes para apoyar a la
comunidad en medio de la crisis del COVID-19.*
Por qué existe este documento
En estos
momentos de preocupación mundial por el COVID-19 pensamos que los conocimientos
que hemos adquirido a través de experiencias difíciles podrían ser útiles.
Reflexionamos sobre cómo la comunidad de consumidores / sobrevivientes / ex
pacientes de salud mental (c / s / e), generalmente no tienen la oportunidad de
compartir su experiencia de vida, que podría ser un gran aporte para otros
contextos.
Por lo tanto,
solicitamos a nuestra comunidad que contribuyera con sus vivencias sobre estos
temas. Este documento contiene la experiencia y sabiduría de treinta personas
acerca de preocupación, pánico y aislamiento. Los aportes de las personas nos
conmovieron y son descripciones realmente generosas y ricas en experiencia y
habilidades.
Sentimos gran
esperanza en que se pueden entender las palabras que se compartieron y
esperamos que encuentren en ellas un fragmento que los inspire y reconforte.
*Este documento fue desarrollado por usuarios/as y
sobrevivientes de servicios de salud mental en Melbourne, Australia. Está basado en entrevistas a
30 usuarios/as y sobrevivientes de la psiquiatría y servicios de salud mental. Ha sido
traducido al español y turco para que la invitación de compartir sabidurías pueda inspirar nuevas
iniciativas en otros territorios.
Conectando con la
importancia de estar en aislamiento ahora
Tuve que estar en
aislamiento en el servicio de psiquiatría a la fuerza, y francamente fue
aterrador para mí. No me siento de la
misma manera sobre la necesidad de aislarme por el Covid19, de hecho, no creo
que me importaría si se requiriese que todas/os/es nos aisláramos en nuestras
casas. No tengo certeza de porque se siente diferente. En ambos casos, la
decisión no está en mis manos, entonces no puede ser solo eso. Tal vez se
siente diferente porque estar en aislamiento en un servicio de salud mental se
sintió tanto innecesario como abusivo. Definitivamente no mantuvo a nadie a
salvo, sino que causó más daño. Pero, creo que aislarnos por el Covid19 es un
paso sensato. Puede ayudar a mantenernos a todas/os/es nosotras/os/es más
seguras/os/es, especialmente a muchas personas con vulnerabilidades como
discapacidad o edad, y eso parece muy razonable.
Pensar en un Dios
superior - cómo mi comportamiento será de más ayuda para las/os/es demás.
Gratitud
Apreciando
la lentitud y la tranquilidad. Llevándome a mí mismo. ¡Me cansa el ruido, la
luz y los negocios de todas formas!
estar en aislamiento
en mi propia casa en un espacio seguro para mí - Tengo a mi gato adorado,
Angus, mis materiales de arte, mis libros, y mi cojín favorito. Por supuesto,
no todas/os/es tienen un espacio seguro en casa, o siquiera una casa.
¡Estar en aislamiento
puede ser una mierda! Cuando estuve en el hospital a la fuerza, dormía o hacía
arte porque era la única cosa que podía hacer para pasar mi tiempo. Por suerte
en aislamiento por COVID, podemos tener la oportunidad de disfrutar de cosas
que de otro modo no haríamos pero que nos gustan. Puedo incluso ver mi película
favorita que me gusta ver una y otra vez, para mí es Los Hermanos Caradura, la
parte que más me gusta, es todo, lo que no hay que amar, el canto, el baile...
¡ah!
Ver lo que hay de
bueno en esto. Tiempo para estar con una/o/e misma/o/e para reparar. Recibir
luz del sol.
Aumentar los
sentimientos de agencia y elección
La peor parte de esto
es el hecho de alguien diciéndote que puedes o no puedes hacer. Encontrar
formas de sentir que tienes el control sobre las cosas que haces en estos
tiempos puede ser contra-afirmativo, como al decidir cuándo dormir o comer,
organizar objetos o muebles o hacer algo como arte o comida. Me pregunto si la
gente en aislamiento por el COVID podría encontrar útil probar algo así.
Recordarse
a una/o/e misma/o/e hacer algo con lo que una/o/e puede controlar y no
preocuparse por lo que no tiene control.
Mantenerse conectada/o/e en formas ingeniosas
Dependiendo de qué
forzó tu aislamiento, puedes reducir el impacto. Si la causa fue perder
amigas/os/ es, familia que te apoyaba, encuentra comunidad online. Eso
realmente me ayudó. Teníamos cosas en común.
Siempre ten a alguien a quien contactar mañana, también porque separarse
completamente de los demás lentamente te hace sentir que ya no existes. Y sí
existes.
¡Ideas que podrían gustarte!
Dibujar, música,
conectarse con otras/os/es a través de las redes sociales, cocinar, limpiar.
Ten cosas de comer que te
gusten. Jardín, ordenar clósets, etc. Mantente ocupada/o/e haciendo lo que te
gusta. Tarde en la noche cuando la gente está durmiendo y te sientes mal, mira
fotos o videos divertidos. Incluso si no te anima o no puedes relajarte. Te
ayudará a relajarte y a reírte. Te sentirás mejor y estarás bien.
Mantener conexión por
redes sociales. baños. perro.
Distracción, leer,
internet y películas, una maratón viendo tus series favoritas
(las comedias son
buenas)
Llamadas telefónicas,
hacer el jardín.
Documenta tu viaje.
Verás cómo te cambió, cómo creciste.
Movimiento
intencionado dentro de la casa como pintar paredes.
Pasatiempos, estudiar
online, conectarse online con personas, voluntariado, hacer puzles, tocar la
guitarra, jardinería, escribir un diario, ayudar a otros que lo necesiten,
cocinar nuevos platos, y aprovechar de hacer esos trabajos que no siempre
puedes hacer. Inicialmente, el aislamiento forzado de aquellos que amo fue muy
difícil, pero con el tiempo he notado que se va volviendo más fácil, y hasta puede tener beneficios. Tengo más
tiempo para hacer lo que quiero cuando quiero y eso se siente bien.
Buenos libros,
películas, música.
Aprender nuevas
manualidades, reciclar cosas en mi casa, como ropa vieja, o cortar revistas y
hacer muebles de decoupage
Ir de paseos, tomar
fotos y empezar a escribir un libro.
Escribir, tejer,
hacer joyería, fotografía, arte digital, hacer ropa, decoupage, cocinar y
hornear, leer, meditar, yoga, estiramientos, caminar, nadar, nadar en el mar,
telar, tomar notas.
Estos son
algunos de los conocimientos por experiencia de un grupo selecto de personas
que quisieron que el mundo los conociera. Esperamos que al leer estas cosas
puedas sentirte menos solo en tus preocupaciones y experiencia de aislamiento.
Algunas/os/es de nosotras/os/es visitamos estas experiencias regularmente y te
respaldamos en sobrellevar que puede ser nuevo para algunas/os/es. Tal vez
tengas tus propios conocimientos que puedes compartir con tu comunidad ¡Te
animamos a que lo hagas! Tal vez puedes registrar las cosas que te están
ayudando en este momento, no sabemos cuándo nosotras/os/es u otras/os/es
podríamos apoyarnos en esa sabiduría.
Si quisieras
responder de alguna manera a este proyecto, puedes enviar un correo electrónico
a: narrativa@protonmail.com.
viernes, 24 de abril de 2020
LA INMUNOLGÍA EMOCIONAL
Marta Campillo
Durante la experiencia de vivir, sin darnos cuenta, con cada interacción, en cada vivencia, nos vamos descubriendo. Desde los detalles pequeños como los sabores o los sonidos que probamos y escuchamos. También aprendemos a diferenciar con cada sensación, lo agradable, lo doloroso, y sobretodo aprendemos a interactuar con otras personas. Eso parecería fácil pero es una cuestión compleja que se media por los lazos afectivos y los que vamos descubriendo con las interacciones con la familia, los amigos y amigas, compañeros, maestros, y las personas que nos rodean.
Con las múltiples
relaciones que vamos teniendo, pueden suceder muchas cosas, a veces
desacuerdos, otras, enojos por la posición que cada uno tiene y también
aprendemos a decir lo que nos pasa, eso que nos duele o se nos hace difícil y vamos
generando habilidades para negociar. Además, las situaciones negativas pueden
hacer que se generen emociones de descontrol del cuerpo. Ante el reto de
manejarlos, aprendemos a dejar ir el miedo, manejar el nerviosismo, el llanto o
el enojo. A poder expresar, cada vez con más claridad lo que nos gusta y lo que
no nos agrada. Así, vamos entendiendo o teniendo ideas de lo que somos y
vamos acumulando toda una historia de los conocimientos adquiridos al vivir.
Creo que podríamos contar una o muchas historias, de cómo dejamos
de llorar el día que nos dolió algo y tuvimos que soportar el dolor y calmarnos
o de alguna vez que tuvimos problemas en una relación y no funcionó y aprendimos
a afrontar esa pérdida y todo el dolor que se generó. O la manera en que perder
a un ser amado, nos demandó todo el esfuerzo para poner en práctica las
habilidades de sobrevivencia para seguir viviendo, recuperando el amor de la
persona ausente y aprender a llevarlo/a en el corazón.
Pareciera que a lo
largo de vivir, ha sido muy importante todo lo que vamos acumulando de
experiencia para sobreponernos, para resolver los problemas y aprender a tener
calma, a pensar en lo que podemos hacer, para controlar nuestras emociones y
decidir si eso es lo que queremos para nuestra vida. Nadie está exento de
acumular esa riqueza, esos conocimientos, esa sabiduría que constituye lo que
somos.
Además, en la experiencia de vivir, siempre respondemos a lo que nos pasa, si es algo negativo, es un problema y podemos responder, en un primer momento, no de manera adecuada para resolver, lo cual, nos puede hacernos sufrir, y nos demanda buscar otras maneras de abordar la situación. A veces hay que cambiar las ideas o las creencias que nos bloquean; otras veces puede servirnos, el recordar lo que hicimos antes para hacer frente a otros problemas, por ejemplo, si me enfermé de niño/a y tuve que soportar el malestar, alta calentura, el sentirme mal o decaído y descubrimos entonces, que nuestro cuerpo tiene la capacidad de irnos mejorando y de curarnos. Aunque nunca hayamos resumido o hablado de lo que aprendimos para manejar el sufrimiento, está ahí, en nuestra experiencia de vida como parte de las habilidades para vivir.
Además, en la experiencia de vivir, siempre respondemos a lo que nos pasa, si es algo negativo, es un problema y podemos responder, en un primer momento, no de manera adecuada para resolver, lo cual, nos puede hacernos sufrir, y nos demanda buscar otras maneras de abordar la situación. A veces hay que cambiar las ideas o las creencias que nos bloquean; otras veces puede servirnos, el recordar lo que hicimos antes para hacer frente a otros problemas, por ejemplo, si me enfermé de niño/a y tuve que soportar el malestar, alta calentura, el sentirme mal o decaído y descubrimos entonces, que nuestro cuerpo tiene la capacidad de irnos mejorando y de curarnos. Aunque nunca hayamos resumido o hablado de lo que aprendimos para manejar el sufrimiento, está ahí, en nuestra experiencia de vida como parte de las habilidades para vivir.
A través de vivir, vamos ganando experiencias en múltiples niveles, con
cada relación, con cada problema resuelto, con cada cambio al que nos
adaptamos, vamos acumulando conocimientos y cuando nuevos problemas surgen, podemos
ir poniendo en práctica la experiencia acumulada, y descubrimos o creamos otras
maneras de afrontar, a través de lo cual vamos ganando nuevas habilidades y
conocimientos para vivir.
Muchas veces ante problemas difíciles, como una enfermedad grave o el
fallecimiento de un ser querido, o una pandemia como la actual, nos ponen una
presión fuerte, que nos puede descontrolar emocionalmente, ante lo cual es necesario
poner en práctica todos los cocimientos y habilidades acumulados. Así, podremos
recordar la manera en la cual nos quitamos la tristeza, o el dolor que nos
abrumó después de una separación, o la manera en que hemos resistido, vivir con
una enfermedad crónica, todo aquello que nos ha hecho ser sobrevivientes de los
problemas.
Al vivir vamos decidiendo que hay cosas o ideas o maneras de ver la vida
a las que les vamos dando un valor especial, éstas van forman parte de nuestra
razón de vivir, nos motivan, nos impulsan, se convierten en razones para resistir
y perseverar ante la adversidad, Cuando hay que enfrentar situaciones
difíciles, eso a lo que le damos valor, y se convierte en lo que nos sostiene,
aquello que nos impulsa a soportar, a no darnos por vencidos, y a encontrar
soluciones aun cuando los problemas son complicados y dolorosos.
Las habilidades de sobrevivencia están
entremezclados en nuestra experiencia de vida, ahí, aunque no las hayamos nombrado o no hayan estado visibles, sin embargo,
son una parte integral de lo que somos, de lo que hemos vivido y de lo que
valoramos para vivir.
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