miércoles, 11 de marzo de 2020




     EL ARTE DE LA CALMA
Marta campillo

    Frecuentemente escuchamos que las personas están nerviosas, alteradas y que sufren con los efectos de la ansiedad, agitación, sensación de falta de aire, temblores, presión en el pecho, o picazón en la piel, estreñimiento o trastornos intestinales, agitación o sensación interna de inquietud o problemas de sueño, en algunos casos problemas con la sexualidad como la impotencia.
    La respuesta corporal de "nervios" o angustia, generalmente tiene que ver con una respuesta de nuestro cuerpo a ciertas condiciones que consideramos dañinas o peligrosas para nosotros o que nos imaginamos que lo son. Muchas veces nuestros pensamientos no nos ayudan, puesto que reaccionamos con ideas de alarma o de preocupación, que provocan descontrol y no calma, por lo que habría que parar y preguntarse ¿Qué ayudaría a que la reacción fuera diferente? ¿Qué tendríamos que hacer diferente o dejar de hacer para controlar este problema?
     Ante la reacción de "nervios" hay varias medidas que implementar, pero antes habría que conocer como hace el problema para construir un camino de efectos que se apoderan del cuerpo y producen ideas negativas, y produce que no se activen las ideas de solución de problemas. 
      Muchas veces comienza con una idea, que produce miedo, por ejemplo, la predicción de que algo malo nos va a pasar, “me van a reprobar”, o “no voy a poder”, o “no puedo hablar en público”. Otras veces comienza por algún efecto concreto, sudoración de las manos, palpitaciones del corazón u opresión en el pecho, y al comenzar a no querer sentir eso, pues comenzamos a luchar por no sentirlo y entre más se trata de no sentirlo, más se agranda y más nos estamos vigilando, a ver como está ocurriendo en el cuerpo y más tiene el efecto de hacernos pensar que no hay manera de controlarlo y de dejar de sentirlo.
     Cuando las cosas se agrandan y el problema va ganando espacio y sus efectos están más presentes, nos vamos poniendo más y más preocupados y nerviosos, se puede producir un miedo mas generalizado que llamamos fobia. Aprender a tener control de nuestro cuerpo es el primer paso para retomar la confianza de que podemos tener control sobre lo que produce el miedo en el cuerpo. Así, pueden aprenderse diversas técnicas de relajación o de meditación, que implica respiración con el diafragma, profunda, lo más importante es que la persona al relajarse crea un efecto corporal de incompatibilidad con la tensión, en el cuerpo o se está relajado o se esta tenso, así al crear un estado de relajación se pueden revivir gradualmente imágenes de miedo o de preocupación con ausencia de producir el efecto de miedo.
      Muchas cosas ayudan a tener calma, el ejercicio, el entretenimiento, las manualidades, la lectura, la meditación y cada persona tiene su propio método de tranquilizarse, de parar de pensar en las ideas de miedo y poner su mente en un espacio diferente en el que la intranquilidad se disipa. También otras intervenciones más complejas como la hipnosis Ericksoniana, puede utilizarse en psicoterapia en caso de requerirse-
      Los efectos negativos de los problemas que descontrolan el cuerpo, es verdad que asustan sobre todo cuando nunca ante se han sentido antes, pero muchas veces con el solo entender que nuestro cuerpo está reaccionando exageradamente y analizar la manera en que vamos a enfrentar y resolver el problema, es suficiente para que los efectos desaparezcan. En otros casos la respuesta corporal es una alarma que se prende para alertarnos de que no estamos haciendo lo suficiente para no tener problemas, por ejemplo, en el caso de tener miedo a los exámenes, habría que evaluar ¿Cómo estamos estudiando?, si existe algún problema de memoria o de aprendizaje, las causas que pudieran estar relacionadas al problema. En muchos casos el problema no es la falta de calma sino la ideas en las que se piensan y las creemos como verdades.
       Cuando un problema se presenta si miramos y exploramos ¿Cómo se construye?, ¿Qué nos dice para convencernos? ¿Qué nos ayuda a controlarlo o dejar fuera? ¿Qué estamos aprendiendo de nosotros al vivir con ese problema? ¿Qué necesitamos cambiar en lo que pensamos o en lo que hacemos? Esa recuperación de nuestro conocimiento y de la experiencia de vivir con algún efecto, cuando la hacemos presente y la reconocemos, nos permite conocer más cómo reaccionamos y lo que no nos ayuda y las posiciones y decisiones que nos ayudan a ir más allá de los problemas, nuestros propios saberes de vida.
     

lunes, 9 de marzo de 2020




   
AHÍ, MUJER 
Marta Campillo    DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, 8 DE Marzo

Ahí, donde la fuerza de tu espíritu
Trasciende la palabra
Ahí, donde demuestras en tu hacer la pasión por vivir

Ahí, donde se mantiene del ser la fortaleza
Ahí, donde lo que la esperanza nutre, se convierte
En empeño por ser

Ahí, donde la resistencia
Enseña la entereza
Ahí, donde la presencia
Muestra la solidaridad

Ahí, donde el apoyo
Alienta la hermandad
Ahí, está tu voz
mostrando compasión

Ahí, donde lo que crees
Inspira lo que haces
Ahí, donde lo que valoras
Motiva la creación

Ahí, donde tu mano amorosa
Estrecha el corazón
Ahí, donde la amistad
Es verdadera hermandad

Ahí, estas tu MUJER
Desde tu ser
Irradiando aquello contenido
En la esencia  de vivir

lunes, 24 de febrero de 2020





LA RIQUEZA IGNORADA
   Marta Campillo


   Muchas veces durante la época donde comenzamos a tener una idea más clara de quienes somos, cuando nos reconocemos como personas, pareciera que tenemos que estar sometidos al catálogo de evaluaciones. Hay muchas ideas acerca de lo que se debe ser, que socialmente circulan como parte de los discursos que sostienen ciertas ideas de belleza, de la capacidad, de la competencia o de la inteligencia. Socialmente estamos sujetos a la continua evaluación ¿Qué tan alto eres? ¿Qué tan clara u obscura tienes la piel? ¿Cuánto pesas? ¿Qué tan bonita o agraciada eres? ¿Qué tan simpática? Cualquier parte del cuerpo puede ser comparada y descalificada, ojos, dientes, nariz, pestañas, cabello etc.
     En fin, casi todos los atributos personales se pueden medir o valorar y al estar rodeados de esa valoración, puede ser que la hagamos nuestra y la retomemos como parte de nuestra propia valoración de nuestra autoimagen, la manera en que nos vemos y lo que concluimos de lo que nos falta o no tenemos o no nos gusta de nosotros mismos, de nuestro cuerpo o de la manera en la cual actuamos y como somos.   
    Cuando organizamos la experiencia vivida o lo que nos pasó al interactuar con otros, seleccionamos una parte de esa experiencia y otra parte de lo vivido, lo dejamos fuera, en la memoria y sin explicarla. Predomina la parte de la experiencia vivida o de la historia que se tiene alrededor del problema. Nos vemos a través de un juicio que mide la belleza, la capacidad y en el cual, generalmente se enfatizan cosas que no se pueden alterar. Por ejemplo, si una joven llega a la conclusión de que tiene las piernas "flacas", o la "nariz" pequeña o no tiene "cintura". Esa idea hace que una parte del cuerpo la defina como persona.  
     La valoración negativa de una parte de la persona o de su cuerpo, pareciera ocultar o filtrar, el resto de la identidad, lo cual hace que nos veamos solo a través de eso que estamos valorando como negativo. La persona puede ser buena deportista, o ser emprendedora e implementar proyectos, puede ir muy bien en la escuela y, sin embargo, menospreciarse a sí misma/o y no reconocer otras habilidades y conocimientos que la definen.
     El sufrimiento y dolor emocional producto de las conclusiones negativas alteran la vida, puesto que encierran a la persona en el desprecio de alguna parte de sí misma/o, que no se puede cambiar y esa infelicidad puede transformarse en depresión o en dificultad para relacionarse con los demás. Muchas veces es el dolor lo que lleva a la persona a cuestionar su manera de verse a sí misma y siente la necesidad de cambiar o dejar o abandonar esas creencias lacerantes de su identidad.
      Afortunadamente como la vida es multihistoriada, esto es, interactuamos en muchos niveles con muchas personas y relaciones, en las cuales, la manera de como somos y lo que creemos y lo que observamos de lo que hacemos, depende de las interacciones con las otras personas, lo que apoyen en nosotros, de lo que aprendemos y de las conclusiones a las que lleguemos acerca de nuestras habilidades y conocimientos. Así puede ser que en una interacción de competencia o rivalidad se prioricen las características físicas y ahí se creen la descalificación de otros atributos y capacidades. Pero en otros ambientes y relaciones, esas capacidades justamente permiten que la persona sobresalga. Esa riqueza de una persona que puede interactuar en múltiples ambientes y personas, que puede aprender y desenvolverse en diferentes ambientes y relaciones, dan la posibilidad de que lo que somos se vaya enriqueciendo en esa multihistoria.
      La persona se desenvuelve en cada relación, en cada situación con la posibilidad de dar y recibir experiencias de vida distintas. No nos comportamos igual ni en la casa, ni en la escuela ni con los amigos y de manera diferente con cada persona que tratamos. Somos como un caleidoscopio que mueve sus pedacitos con cada interacción y se van formando figuras diferentes y sigue siendo ese caleidoscopio con interacciones particulares y aprendizajes múltiples. Así, vamos acumulando la riqueza de todo lo que podemos aprender, dar y recibir y crear.
      Las ideas pueden pasar de ser una visión del mundo, a controlar lo que queremos y como nos vemos y valoramos. Así, llega el momento que hay que cuestionarlas para poder tomar la decisión de lo que queremos creer de lo que somos, la visión que preferimos tener de nosotros mismos, de nuestras posibilidades y de lo que podemos lograr en el futuro.
      Cuestionar las ideas negativas, se hace necesario para cicatrizar el dolor que producen cuando ofenden o dañan lo mas preciado para la persona misma, su integridad y su auto imagen. Así, abandonar y cuestionar las creencias derivadas de la valoración o de las expectativas que discriminan, permite que la persona escoja lo que quiere ser y en lo que quiere creer para sí misma y para sus relaciones con los demás. Aquella riqueza que está en las posibilidades de desarrollo y crecimiento, de sus conocimientos y habilidades de vida.     

miércoles, 19 de febrero de 2020




AMIGA
     marta campillo

ESCUCHAS MI TRISTEZA
CUANDO MI VOZ
EXPRESAR NO PUEDE
EL PESO DEL DOLOR

ESTAS AHÍ CUANDO
HAY QUE CELEBRAR
LA VIDA Y COMPARTIR
LA FELICIDAD

TU MAMO APOYA
LO MEJOR DE MI
AL DEVELAR LO QUE PUEDO Y LO QUE SOY

ERES CON TU PRESENCIA ÚNICA
VIDA, VUELTA SONRISA
Y ALEGRÍA CONVERTIDA
EN PASIÓN

LLAMARTE AMIGA 
ES VER LA CONEXIÓN 
QUE NACE EN EL NICHO 
QUE DE TU EXISTENCIA EMANA

REFLEJANDO TU LUZ EN LOS DEMÁS
AL COMPARTIR TU CALIDEZ
INSPIRAS EL AMOR 
POR LA VIDA Y LA AMISTAD

viernes, 7 de febrero de 2020





SI, PERO NO
marta campillo

      En muchas ocasiones en las relaciones que mantenemos, nos comportamos bajo una premisa que se articula por la idea: "sí pero no”; “si te quiero, pero no acepto como eres". Se trata de que cuando pensamos con dos premisas encontradas al mismo tiempo, que crean una propuesta contradictoria e irresoluble puesto que implican perspectivas opuestas y si tratamos de mantener y vivir de acuerdo con las dos, nos complica la posibilidad de entender que nos pasa, por que nos afecta tanto la confusión que se genera, no permite que evaluemos las consecuencias de estar en un lado o en el otro, y se sigue creando la ilusión de que se pueden mantener y vivir con los dos polos opuestos.
       Esta manera de pensar y de actuar es muy confusa, muchas veces no nos percatamos de que estas dos expresiones contrarias y juntas son una paradoja, o sea un planteamiento irresoluble de dos visiones contrarias en una misma relación. Una manera de pensar que no permite aclarar los problemas, o las relaciones, para poder entender loa manera como nuestras acciones sin querer mantienen los problemas, y además no vemos cómo podemos cambiar. Las paradojas son irresolubles si no nos ponemos de un lado o del otro, hay que tomar partido. Por ejemplo, si yo quiero bajar de peso y digo “si quiero bajar, pero no quiero hacer nada” estoy en una paradoja, aunque no lo diga. Luego entonces si no resuelvo estaré preocupada o viviendo mal sin poder cambiar. Por otro lado, si tomo una decisión y digo “sí quiero bajar” entonces hay que preguntarse ¿Cuál es el plan de acción? Tal vez, dieta, ejercicio, meditación y deporte o lo que ayude. Si digo “no quiero” bueno tengo entonces que estar consciente de las consecuencias del sobrepeso, posible enfermedad, no estar feliz con el estado del cuerpo y la autoimagen, deterioro de la movilidad y la capacidad física etc.
           Pensar en las consecuencias que el pensamiento paradójico tiene sobre la vida, y para la posibilidad de resolver problemas, nos permite desentrañar los obstáculos que esconden la realidad de los que vivimos. Cuando definimos las relaciones con los demás o con nosotros mismos desde la paradoja, nos encerramos en el sufrimiento. Muchas veces sucede eso en las parejas y sin decirlo se comienza a vivir aceptando cosas que no queremos, por ejemplo, te quiero, pero quiero tener otras parejas. ¿Cuál es la consecuencia de aceptar eso? No me quiero ir de la relación y terminarla pero, no me puedo quedar en la relación. Entonces si me quedo en la relación pero no me quedo a gusto a vivir bien. Para resolver hay que ponerse de uno de los dos lados. O me quedo y aprendo a que no me duela y a vivir así, o me decido a irme y dejar la relación en la que la persona no quiere o puede cambiar.
      No es únicamente darse cuenta de que hay situaciones con las que no podemos vivir puesto que no las podemos cambiar, sino que para resolverlas hay que tomar una decisión, si me pongo del lado del “sí quiero” ¿Eso qué implica? que tengo que hacer todo lo necesario para poder lograrlo. Si digo “quiero sacar 10 pero no quiero estudiar y hacer todo lo que me piden” las probabilidades de que eso pase son nulas. Si digo “sí quiero” y hago tareas, estudio, presento trabajos etc. Lo más seguro es que salga bien, que si pueda obtener lo que quiero. Y si digo “no” quiero hacer todo eso, me estoy poniendo del lado del no y tomo la decisión de no hago, tengo que pensar en las consecuencias de no hacerlo. Si digo “si quiero” pero no puedo tendría que explorar que dificultades tengo para aprender, para adquirir esa habilidad que me permita acceder a ese conocimiento, por ejemplo, clases particulares, o resolver algún problema neurológico, y buscar soluciones.
      La paradoja ciega ofusca, y confunde pues nos atrapa en la indecisión, en el empeño de querer mantener dos cosas irreconciliables y mantener los problemas que nos hacen sufrir. Darse cuenta de las maneras paradojales en que pensamos y en las que actuamos, nos permite que podamos decidir y darnos cuenta de con que cosas sí, podemos vivir y con cuales, aunque nos duela, no podríamos quedarnos y seguir manteniéndonos en esa relación o en ese estilo de vida. Así, para poder aclararnos acerca de lo que vivimos o los que nos pasa, cuando no podamos ver muy claro, podemos preguntarnos ¿Es esto lo que quiero hacer o así es como quiero vivir? ¿Qué si acepto y quiero de como vivo? ¿Y con que no puedo vivir? Si decido quedarme, tengo que hacer o aceptar las consecuencias de esa decisión. Si decido irme o salirme o no hacer eso con lo que no puedo vivir, a la mejor tendré un dolor momentáneo, pero aprenderé a tomar decisiones que me favorezcan, a no ponerme o a estar en situaciones de aceptar la injusticia. Aprender a rescatarse es una habilidad importante para salvaguardar la integridad.

martes, 28 de enero de 2020



EN SILENCIO 

marta campillo 

EN SILENCIO PARATE
DEJA QUE TU MIRADA VIAJE
A UN TIEMPO DONDE LA CALMA
ERA LA FUERZA DE TU RISA

ESCUCHA EN LOS SONIDOS DE TU ALMA
EL LENGUAJE DE LA VIDA
QUE TE LLAMA A
LA NECESIDAD DE TRANSFORMARTE

LENTAMENTE PARATE
DETEN LA VORAGINE DE LA EMOCION
Y SU RUIDO ENSORDECEDOR
PARA RECONOCER ESTAR EN PAZ

DESCUBRE UN ESPACIO DE AMOR
QUE ALIMENTE TU SER
DONDE NADA ES MAS IMPORTANTE
QUE LA OPORTUNIDAD DE VIVIR

ENCUENTRA ESE PARAJE
DONDE EL RESPIRAR
NOS RECUERDA QUE PODEMOS EXISTIR
MAS ALLA DE LA PIEL

SER COMO LA GOTA DE AGUA
DEL OCEANO Y BAILA
COMO LA RICA BRISA FRESCA
QUE TE ARRULLA  Y RIE
COMO LA OPORTUNIDAD DEL UNIVERSO
QUE VIVE EN TI

       

lunes, 30 de diciembre de 2019


RENACER
   Marta campillo

REUNIRSE CON AMIGOS

NOS INVITA A EVOCAR
LOS MOMENTOS COMPARTIDOS
QUE DEFINEN LA AMISTAD

CELEBRAR EL CREAR 
TRABAJO Y PROYECTOS COMPARTIDOS
REFUERZAN EL EMPEÑO
DE GENERAR LA UNIÓN

LOGRAR SER MEJORES
EN NUESTRO QUEHACER
ES APRENDER ACEPTAR
QUE HAY QUE CAMBIAR
PARA LOGRAR RENACER

HAY QUE APRENDER 
DE LO QUE SOMOS 
Y AL ABRIR NUEVOS HORIZONTES DE ESPERANZA,
MOSTRAR TODO LO QUE PODEMOS SER

SER EN EL HOY
CON EL FUTURO PRESENTE
QUE GUÍE NUESTRO ACCIONAR
HACIA LO QUE QUEREMOS LOGRAR

ASÍ SIEMPRE BRILLARÁ
EL PROPÓSITO DE PERSONIFICAR
EN EL GRUPO, 
LO MEJOR QUE CADA QUIEN PUEDE APORTAR